
Muchos establecimientos agroturísticos se encuentran en los alrededores de las grandes ciudades, o incluso dentro del término municipal de éstas últimas, y ofrecen la posibilidad de vivir una experiencia en el campo, o simplemente adquirir especialidades alimenticias o comidas, con trayectos cortos desde las zonas urbanas y con la posibilidad de quedarse sólo pocas horas.
Cerca de la ciudad se encuentran con más facilidad granjas didácticas o educativas donde los colegios y las familias pueden encontrar una rica oferta de laboratorios didácticos, visitas al establecimiento, huertos y frutales-escuela, junto con la posibilidad de practicar la jardinería o de participar en las actividades agrícolas de la granja.
En algunos casos el agroturismo posee estructuras especializadas para los más pequeños (agro-guarderías o agro-parvularios) o también actividades de agricultura social dedicadas a los servicios a la persona (personas con discapacidad, ancianos, o turistas que necesitan particulares atenciones o servicios).